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Urticaria

¿Qué es exactamente la urticaria?

La urticaria es una reacción de la piel caracterizada por la aparición de habones. Los habones son lesiones rojas, ligeramente elevadas (como la picadura de un mosquito) que pueden tener un centro más pálido.

La característica principal de la urticaria es que pica mucho (prurito intenso) y que las lesiones son «fugaces»: una roncha aparece en un brazo, desaparece en unas horas sin dejar marca, y aparece otra diferente en la pierna. Esta «migración» de las lesiones es muy típica.

¿Por qué le ha salido esto a mi hijo?

Esta es la pregunta más habitual. Tendemos a pensar inmediatamente en una alergia alimentaria (algo que ha comido), pero en los niños pequeños esta no es siempre la causa principal.

Las causas más frecuentes en pediatría son:

  • Infecciones virales: Es la causa número uno en niños pequeños. Un resfriado común o un virus estomacal, incluso días antes de que salgan las ronchas, puede desencadenar la urticaria como respuesta del sistema inmune.
  • Alergias: Pueden ser a alimentos (leche, huevo, frutos secos), a medicamentos (como algún antibiótico o antiinflamatorio) o a picaduras de insectos.
  • Estímulos físicos: A veces el frío intenso, el calor, el sudor o la presión en la piel pueden desencadenarla.

Es importante saber: En un porcentaje muy alto de casos agudos en niños, no se llega a encontrar una causa específica y se resuelve sin más problemas.

Recomendaciones para el cuidado en casa

El objetivo principal del tratamiento no es tanto «curar» la urticaria (que se pasará sola en unos días), sino aliviar el picor para que el niño esté cómodo y pueda descansar.

Aquí tenéis algunas pautas prácticas de nuestro equipo de Pediatría:

  1. El tratamiento médico: Antihistamínicos. El pilar del tratamiento son los antihistamínicos orales. Estos medicamentos bloquean la histamina (la sustancia que causa el picor y la rojez). Deben ser siempre indicados por vuestro pediatra de Atención Primaria o en Urgencias, quienes ajustarán la dosis según el peso del niño. A veces es necesario mantenerlos varios días aunque las ronchas hayan bajado de intensidad.
  2. Medidas físicas para calmar la piel:
    • Baños tibios o frescos: El agua caliente empeora el picor debido a la vasodilatación. Un baño corto con agua más bien fresca puede aliviar mucho. Usad jabones muy suaves o de avena.
    • Compresas frías: Podéis aplicar paños húmedos frescos sobre las zonas donde el picor sea más intenso.
    • Evitar el rascado: Sabemos que es difícil en niños pequeños, pero intentad mantener sus uñas cortas y limpias para evitar que se hagan heridas al rascarse.
  3. Ropa y entorno:
    • Utilizad ropa holgada y preferiblemente de algodón. Las fibras sintéticas o la lana pueden irritar más la piel.
    • Evitad el exceso de abrigo o los ambientes muy calurosos, ya que el sudor puede reactivar el picor.
  4. Dieta: Salvo que se sospeche claramente de un alimento concreto como desencadenante, no es necesario hacer dietas restrictivas especiales. Si se sospecha de un alimento, evitadlo hasta consultar con el especialista.

¿Cuándo debemos acudir a Urgencias?

Aunque la urticaria suele ser leve, hay situaciones que requieren atención médica inmediata porque pueden indicar una reacción alérgica grave (anafilaxia). Acudid al Hospital si, además de las ronchas, observáis:

  • Dificultad para respirar, tos ronca o «pitos» en el pecho.
  • Hinchazón (angioedema) en zonas delicadas: párpados, labios, lengua o genitales.
  • Vómitos intensos o dolor abdominal fuerte que aparecen junto con las ronchas.
  • Mareo, decaimiento intenso o pérdida de conocimiento.

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