Recomendaciones al alta:

Ureteroplastia

La Ureteroplastia es la intervención quirúrgica que se realiza para reparar esa zona dañada y restablecer el flujo normal de la orina. Nuestro objetivo es preservar la salud de tu riñón y mejorar tu calidad de vida eliminando las molestias o infecciones recurrentes.

¿En qué consiste la cirugía?

Es una cirugía reconstructiva. El equipo de Urología elimina la parte estrecha del conducto y vuelve a unir los extremos sanos. Dependiendo de la ubicación y la longitud del estrechamiento, la técnica puede variar (cirugía abierta o laparoscópica), pero el fin es siempre el mismo: dejar un conducto amplio y funcional.

El «Catéter Doble J»: Tu compañero temporal Es muy importante que sepas que, durante la cirugía, es habitual dejar colocado un catéter ureteral (o Doble J). Es un tubo fino interno que va del riñón a la vejiga.

  • ¿Para qué sirve? Actúa como un molde para asegurar que la cicatrización del uréter se realiza correctamente y sin volver a cerrarse.
  • ¿Se nota? No se ve desde fuera, pero puedes notar algunas molestias al orinar o en la zona lumbar mientras lo lleves puesto. Es temporal y se retirará en consulta unas semanas después.

Cuidados postoperatorios en casa

Una vez recibas el alta hospitalaria, la recuperación continúa en tu domicilio. Aquí te dejamos las recomendaciones generales de nuestro equipo para una evolución favorable:

  1. Hidratación constante: Beber agua es fundamental (entre 1,5 y 2 litros diarios, salvo contraindicación médica). Mantener la orina diluida ayuda a «limpiar» la vía urinaria y reduce las molestias del catéter y el riesgo de infección.
  2. Cuidado de la herida quirúrgica:
    • Mantén la herida limpia y seca.
    • Puedes ducharte con normalidad, lavando la zona suavemente con agua y jabón neutro, y secándola después con toques suaves (sin frotar).
    • Si tienes puntos o grapas, el equipo de enfermería te indicará cuándo deben retirarse.
  3. Actividad física y reposo:
    • Evita realizar esfuerzos físicos intensos, levantar peso o hacer deporte durante las primeras 3-4 semanas.
    • Caminar es muy beneficioso para evitar complicaciones circulatorias y favorecer el tránsito intestinal, pero hazlo a tu ritmo y sin cansarte excesivamente.
  4. Manejo de las molestias del Catéter Doble J: Es normal sentir cierta urgencia por orinar, una leve molestia en el costado al orinar o ver que la orina sale un poco rosada (especialmente después de caminar). No te alarmes, es habitual mientras lleves el catéter.

Signos de alarma: ¿Cuándo acudir a Urgencias?

Aunque la evolución suele ser positiva, debes vigilar la aparición de ciertos síntomas que requieren valoración médica inmediata:

  • Fiebre alta: Temperatura superior a 38ºC.
  • Dolor intenso: Si el dolor en la zona lumbar o abdominal no cede con los analgésicos pautados.
  • Hematuria intensa: Si la orina se vuelve de color rojo intenso y espeso (como vino tinto) o si aparecen coágulos que dificultan orinar.
  • Inflamación de la herida: Si la zona de la incisión se pone muy roja, caliente o supura líquido.

Recuerde que dispone de más información sobre autocuidados en: